Tipos Y Características De La Mastitis

La mastitis es una inflamación de las glándulas mamarias que suele ocurrir durante la lactancia. ¡Aprende más sobre este tema! 

Tipos y características de la mastitis

Hay diferentes tipos de mastitis, pero todos son  una experiencia dolorosa y frustrante para una madre lactante. Por lo tanto, es una de las razones más comunes por las que las mujeres abandonan la lactancia.

Tanto la madre como el niño sufren los efectos de la mastitis. La madre desde el punto de vista psicológico y de salud y el niño porque aumenta el riesgo de morbimortalidad  .

Por lo tanto, este problema debe tomarse en serio, especialmente cuando es grave. Descubra hoy cómo se desarrolla esta enfermedad y qué tipos hay.

inflamación de la glándula mamaria

La mastitis es una inflamación de las glándulas mamarias que es común en las madres que amamantan. La mastitis fuera de la lactancia es rara, pero no imposible. 

En términos de etiología, la causa más común es la ingurgitación. Sin embargo, las infecciones suelen ser el desencadenante. La leche materna contiene sustancias que pueden causar inflamación e infección con el contacto prolongado con la glándula mamaria.

La frecuencia es relativamente alta, alrededor del 10% de las mujeres lactantes pueden sufrir mastitis. Además, casi siempre se presenta en un solo lado, aunque puede afectar a ambos senos. Generalmente ocurre en los primeros tres meses después del nacimiento, y es particularmente común entre la segunda y la tercera semana.

tipos de mastitis

Como se mencionó anteriormente, existen diferentes tipos de mastitis. Los más comunes son el típico, el subagudo o subclínico y el tipo recidivante, sin embargo, existen otros tipos que son menos comunes, como por ejemplo: B. Mastitis tuberculosa o granulomatosa. Luego entramos en más detalles sobre los diferentes tipos.

Mastitis típica

La mastitis típica se caracteriza por el desarrollo completo de la infección. Por lo tanto, su cuadro clínico contiene la mayoría de los síntomas. Entre ellos se pueden observar los siguientes:

  • Fiebre de 39 a 40 °C, con posibles escalofríos
  • depresión y dolor en las articulaciones
  • hinchazón
  • Dolor al tacto, tanto en el pezón como en la mama en general
  • enrojecimiento visible
  • sensación de calor
  • Engrosamiento de la piel alrededor de la areola
  • Formación de pequeños bultos debajo de la piel.
  • Lesiones en el pezón
  • Irritación y grietas en el pezón y la areola.

El tratamiento de la mastitis típica se enfoca tanto en la inflamación como en los síntomas. En este sentido, se recomiendan antibióticos por un período de 7 a 10 días. Además, se pueden usar medicamentos analgésicos, antiinflamatorios o antipiréticos.

Mastitis subaguda o subclínica

  • Dolor moderado a severo
  • calambres o dolor
  • Sin signos externos, como enrojecimiento, pero endurecimiento.
  • Se puede diagnosticar mediante pruebas de laboratorio (cultivo).
  • Se recomiendan probióticos para el tratamiento. Además, los masajes y los ejercicios de estiramiento específicos para el área del pecho pueden ser útiles.

Mastitis recurrente

  • La mastitis es más común durante la lactancia.
  • Esto puede suceder si el tratamiento se inicia tarde, no es correcto o no se administra en absoluto.
  • Incluso si no se cambia una técnica de lactancia incorrecta, puede suceder.
  • En ocasiones existe otra patología subyacente, como quistes o tumores.
  • Otra posible causa es la infección por Candida albicans.
  • En este caso, se utilizan antibióticos y se administran analgésicos a la mujer afectada.

Mastitis fuera de la lactancia

  • También se conoce como mastitis periductal. Su causa es desconocida, pero se encuentra principalmente en mujeres que han amamantado por poco tiempo. También existe un vínculo con la menopausia, que ocurre en mujeres entre los 45 y 55 años.
  • Afecta más comúnmente al pezón, pero ocasionalmente afecta a todo el seno.
  • Sus síntomas van desde inflamación, irritación y enrojecimiento hasta calor en la zona afectada, dolor y aparición de bultos.
  • Se diagnostica por ecografía.
  • El tratamiento es con antibióticos, antiinflamatorios, analgésicos y cremas. En algunos casos, la cirugía puede ser necesaria.

¿Qué hacer?

Si una mujer lactante sospecha que tiene mastitis, debe consultar a un médico. Una infección mamaria no significa que tenga que dejar de amamantar. Por el contrario, la lactancia materna puede tener un impacto positivo. Si es necesario, puede extraerse leche.

Otras recomendaciones generales son:

  • Asegurar una postura adecuada al amamantar.
  • Masajea el pecho.
  • No uses sostenes apretados.

La mastitis que no se trata a tiempo o de manera adecuada puede generar complicaciones. Por ejemplo, si un conducto de leche se obstruye, se acumula pus y se forma un absceso, puede ser necesario un drenaje quirúrgico. Por lo tanto, el diagnóstico y tratamiento médico es absolutamente necesario.

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