Crisis Epiléptica: ¿qué Hacer?

Una crisis epiléptica requiere primeros auxilios, especialmente si se trata de una convulsión grave con pérdida del conocimiento. La persona afectada debe estar protegida de lesiones y también es importante abrir la vía aérea si es necesario. Entonces aprende más sobre este tema. 

Crisis epiléptica: ¿qué hacer?

La epilepsia es una enfermedad neurológica en la que grupos de células nerviosas se disparan sincrónicamente, provocando un ataque  epiléptico . Esto ocurre de manera inesperada y repentina y generalmente solo dura unos segundos o unos minutos.

Durante la convulsión, la persona afectada puede perder el conocimiento. Además, son característicos los movimientos rítmicos involuntarios y bruscos. Sin embargo, también es posible que la persona esté consciente y sea testigo de lo que está sucediendo.

Las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud muestran  que alrededor de 50 millones de personas en todo el mundo sufren de epilepsia. Con el diagnóstico y tratamiento correctos, el 70 por ciento de los afectados podría vivir sin convulsiones.

Crisis epilépticas: ¿qué tipos hay?

ataque epiléptico

Las crisis epilépticas se pueden dividir en  dos grandes grupos:

  • Convulsiones generalizadas:  en este caso, ambos lados del cerebro (hemisferios) se ven afectados desde el principio.
  • Convulsiones focales:  inicialmente se limitan a un área determinada del cerebro, pero luego pueden extenderse a otras áreas.

La crisis epiléptica generalizada

En esta categoría se pueden observar varios subtipos:

  • La convulsión tónico-clónica:  Este es el tipo más común de epilepsia. En la fase tónica, las extremidades se ponen rígidas, en la fase clónica, los brazos y las piernas vibran y las contracciones se ralentizan. Durante la convulsión, el paciente puede morderse la lengua, caer al suelo, relajarse repentinamente y perder el control de los esfínteres. 
  • Convulsiones mioclónicas:  Son convulsiones rápidas y de corta duración en ambas mitades del cuerpo. La persona afectada puede caerse o dejar caer las cosas que está sosteniendo. Esta crisis puede confundirse con torpeza, por lo que el diagnóstico suele ser tardío.
  • Crisis atónica generalizada:  Los afectados pierden tono muscular, la crisis se produce de forma repentina y suele provocar que el paciente caiga al suelo.
  • Ausencias:  Los afectados pierden repentinamente el conocimiento y miran perdidos al vacío. Detienen la actividad que están realizando de forma repentina e inesperada.

Crisis epiléptica focal:

Muy a menudo, se desarrollan ataques epilépticos focales, en los que el paciente pierde el conocimiento. Los síntomas varían según el área del cerebro afectada. La crisis puede manifestarse, por ejemplo, a través de los siguientes fenómenos:

  • Signos motores: movimientos corporales involuntarios
  • Reacciones elásticas:  risa repentina o risitas sin emoción
  • Síntomas sensoriales:  alucinaciones visuales o auditivas, etc.
  • Reacciones mentales:  pensamientos extraños

Una convulsión parcial compleja puede conducir a la pérdida del conocimiento. En este punto, la persona afectada no responde a los estímulos o es incongruente con ellos.

Al mismo tiempo, pueden producirse movimientos automáticos como chupar, tragar, masticar, frotarse las manos, etc. Después de la convulsión, la persona afectada suele estar confusa durante unos minutos.

También hay un tipo focal con generalización secundaria. En  este caso, la crisis epiléptica comienza en un área específica del cerebro pero luego se extiende a todo el cerebro. 

Primeros auxilios en una crisis epiléptica

ataque epiléptico

Los primeros auxilios son muy importantes en caso de un ataque epiléptico. Siempre es importante mantener la calma. Primero se retiran todos los objetos que puedan lastimar al enfermo:  muebles con bordes afilados, objetos puntiagudos, vidrios, etc.

Si la persona afectada cae al suelo, colóquele una almohada o un suéter debajo de la cabeza para que no se lastime. Sin embargo, debe evitar sujetar  a la persona y tratar de que la convulsión transcurra lo menos posible. Desabroche los botones superiores de la camisa, quítese la corbata o el pañuelo, etc. si es necesario, para permitir que la persona afectada respire libremente.

No debe sujetar a la persona afectada ni poner nada en su boca. Tampoco es necesaria la reanimación boca a boca.

Permanezca con el paciente durante la convulsión. La crisis suele durar de dos a tres minutos. Verifique la hora, la convulsión no debe durar más de cinco minutos, de lo contrario es una emergencia. En este caso, es absolutamente necesario hacer una llamada de emergencia. Por lo general, sin embargo, el ataque pasa rápidamente y la persona afectada se recupera lentamente después. Dale tiempo sin presionarla.

Tal vez la persona se confunda después y necesite orientación, tal vez solo quiera dormir. En la mayoría de los casos, no es necesaria la hospitalización. Pero recuerde, si la convulsión dura más de cinco minutos, ¡es una emergencia!

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